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Desarrollo de la economía azul de Cuba y fortalecimiento de las áreas marinas protegidas dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Cuba
Antecedentes
Cuba ha demostrado un firme compromiso con la conservación de la biodiversidad a través de su Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), el cual involucra activamente a las comunidades locales en la declaración y manejo de sus áreas protegidas. Este sistema incluye actualmente 144 áreas protegidas, de las cuales más del 50 % son marinas, cubriendo el 17.8 % del territorio terrestre y el 26.2 % de la plataforma insular marina (plataforma continental). No obstante, según las normas internacionales —específicamente la Base de Datos Mundial sobre Áreas Protegidas (WDPA), cuyos cálculos se realizan sobre las zonas económicas exclusivas (ZEE) de los países— la cobertura actual de las áreas marinas protegidas en Cuba se estima en un 4 %. Esto representa una valiosa oportunidad para que Cuba amplíe sus esfuerzos de conservación y traslade sus éxitos actuales desde la plataforma costera hacia aguas más profundas.
Más allá de ampliar la cobertura, muchas áreas protegidas existentes también se enfrentan a retos como la limitación de los recursos de gestión, la insuficiencia de la formación técnica y la falta de sostenibilidad financiera. Estas cuestiones son especialmente urgentes dada la importancia de ecosistemas como los manglares, las praderas marinas y los arrecifes de coral, que son vitales tanto para la biodiversidad como para el secuestro de carbono azul, una estrategia esencial basada en la naturaleza para la mitigación del cambio climático.